Al abordar la pregunta de si la Iglesia —o más bien su actual cúpula directiva— ya está bajo la influencia del Anticristo, el primer indicio que señalé fue la veneración pública de la Pachamama en los Jardines Vaticanos y en la Basílica de San Pedro, un suceso profundamente preocupante. Mencioné este ejemplo en la meditación de ayer porque es el más ilustrativo y contrasta radicalmente con lo que Dios encomendó a su pueblo en la Antigua Alianza y con la misión confiada a la Iglesia. ¿Cuántos mártires derramaron su sangre por negarse a sacrificar a los ídolos? Un acto de idolatría en el Vaticano es tan absurdo que uno no puede evitar preguntarse qué clase de ceguera se ha extendido para que algo así pueda suceder.
Entonces, ¿qué ha pasado? ¿Habría sido posible una transgresión semejante en la Iglesia hace cien años? ¡No! ¿Acaso hoy en día sabemos más que el propio Señor, que los apóstoles, los papas y los misioneros de todos los siglos, como para decir que esos actos son gestos de amabilidad hacia los indígenas y que pueden justificarse en el sentido de la inculturación del Evangelio?
¡No, no somos más sabios que Dios, que prohibió la idolatría en el Antiguo Testamento, ni más sabios que la Iglesia, que mantuvo el verdadero culto a Dios a lo largo de los siglos! Si un acto así no nos conmueve hasta las entrañas y nos impulsa a la reparación, es que hemos perdido el sentido de la fe y, con él, el espíritu de discernimiento. Por desgracia, no se ha escuchado nada semejante desde Roma.
¿Qué espíritu se esconde detrás de tales actos? ¡Sin duda, no es el Espíritu del Señor!
Por desgracia, no se trata de un caso aislado que habría podido repararse con esfuerzo y sacrificio, entre lágrimas y lamentos. Lamentablemente, no es así. Más bien, se alinea con muchas otras desviaciones que se han multiplicado desde el pontificado de Francisco. Al observarlo con detenimiento, no se puede evitar constatar que son los malos frutos de un «espíritu distinto» (cf. 2Cor 11,4).
El marco de las meditaciones diarias no es apropiado para exponer con todo detalle las anomalías de los pontificados posteriores al del papa Benedicto XVI. Sin embargo, en esta serie sobre el Anticristo, resulta ineludible mencionar al menos algunas de ellas para constatar hasta qué punto se está manifestando ya el espíritu anticristiano. Quienes quieran profundizar en el tema pueden leer mis publicaciones previas (https://es.elijamission.net/blog/, particularmente la serie sobre las “5 Heridas de la Iglesia: https://es.elijamission.net/wp-content/uploads/2025/03/LAS-CINCO-HERIDAS-DE-LA-IGLESIA.pdf) o consultar otras fuentes que abordan la crisis de la Iglesia de forma crítica.
Amoris Laetitia
El punto crucial que reveló el rumbo que tomaría el pontificado de Francisco fue la exhortación postsinodal Amoris Laetitia, en la famosa nota al pie de página n.º 351 del octavo capítulo. Cuatro cardenales intentaron dialogar con el papa para hacerle ver ciertas formulaciones de dicha exhortación que parecían contradecir el camino precedente de la Iglesia y pedirle una aclaración al respecto. Lamentablemente, no se les prestó oído y siguieron adelante las fatales consecuencias de este documento.
Actualmente, se está difundiendo la «apertura pastoral» de dar la comunión a personas que viven en una segunda unión íntima sin que se haya constatado la invalidez de su matrimonio y sin que se les exhorte a vivir en abstinencia. Así, surge una praxis en la recepción de la comunión que, bajo el manto de «misericordia», ofende la verdad objetiva de los Mandamientos de Dios y ataca, por tanto, el derecho de Dios. Aunque a nivel teórico no se haya modificado nada, sí ha cambiado en la práctica. De esta manera, se le ha abierto la puerta al error y se han multiplicado los sacrilegios que hieren a la Iglesia.
Con esto, las sirenas de alarma deberían haber sonado ya para los fieles, porque estas nuevas reglamentaciones, que algunas conferencias episcopales y obispos han adaptado, contradicen claramente el camino precedente de la Iglesia y no son, en modo alguno, una iluminación especial del Espíritu Santo ni un desarrollo de la encíclica Familiaris Consortio del papa Juan Pablo II, como se pretende transmitir.
La Declaración de Abu Dabi
Con la afirmación errónea de que Dios quiso la diversidad de las religiones, del mismo modo que quiso la diversidad de razas y la diferencia entre hombre y mujer, se están colocando al mismo nivel las otras religiones, que contienen notables errores, y la fe católica. Así, se invierte el mandato misionero del Señor para alcanzar una paz ilusoria. No obstante, la verdadera paz solo podrá existir sobre el fundamento de la verdad.
Con la Declaración de Abu Dabi ha sido restringido el auténtico anuncio del Evangelio, ya que, si se acepta lo que se afirma en dicha declaración, ya no habría razón para anunciar a Jesús como el único Redentor. Aquí nos encontramos ante un evidente engaño que hiere nuevamente el derecho de Dios, quien envió a su único Hijo para la Redención de los hombres (cf. Jn 3,16).
¿Quién estará detrás de todo esto? ¿Puede acaso Dios querer el Islam, que niega la muerte en Cruz de Jesús, del mismo modo que quiere la fe en su Hijo? ¿Hasta qué punto se ha oscurecido el entendimiento creyente y el sensus fidei (el sentido de la fe)?
En este contexto, hay que mencionar otra grave desviación: el 13 de septiembre de 2024, en un encuentro interreligioso con jóvenes en Singapur, el papa Francisco pronunció unas palabras que, hasta entonces, eran impensables para el máximo representante de la Iglesia: todas las religiones serían caminos que conducen hacia Dios y solo constituirían diferentes lenguajes.
¿No es esto suficiente para despertar y preguntarse qué espíritu ha tomado las riendas? ¿Quién mueve los hilos para que se realice un acto público de idolatría en el Vaticano? ¿Quién tiene interés en violar el sacramento del matrimonio y, por ende, la santa comunión y la confesión? ¿Quién está detrás cuando se relativiza el mandato misionero del Señor de llevar el Evangelio a todos los pueblos (cf. Mt 28,19-20)?
¿Puede ser esto obra del Espíritu Santo?_____________________________________________________
Meditación sobre el evangelio del día: https://es.elijamission.net/la-importancia-de-la-palabra-de-dios/
