Tras la pequeña serie sobre la transformación del corazón, volvemos a las lecturas del día. Este año, estamos siguiendo en nuestro itinerario cuaresmal el leccionario tradicional. Pero, antes de entrar en materia, me gustaría compartir con vosotros una intención que llevo en el corazón. Se trata de una oración que he escrito con el fin de pedir al Señor la verdadera paz que viene de Él. Les agradecería que muchas de las personas que escuchan mis meditaciones diarias se unieran a nosotros en esta sencilla oración:
«Amado Padre, te pedimos la paz que emana de tu Corazón para que toque y transforme los corazones de los hombres, y así tu Reino se extienda por toda la Tierra. ¡Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor! Amén».
De los textos bíblicos de hoy, me gustaría detenerme en un pasaje breve pero muy significativo del Evangelio (Mt 18,15-35). Dice así:
