Job 1,6-15.18-22
Un día en que los hijos de Dios fueron a presentarse ante el Señor, apareció también entre ellos Satanás. Dijo entonces el Señor a Satanás: “¿De dónde vienes?” Satanás respondió: “De dar vueltas por la tierra y pasearme por ella.” El Señor replicó a Satanás: “¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie como él en la tierra: es un hombre íntegro y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.” Respondió Satanás al Señor: “¿Te crees que Job teme a Dios por nada? ¿No ves que lo has rodeado de protección, a él, a su familia y a todas sus posesiones? Has bendecido sus actividades y sus rebaños se extienden por el país. Pero trata de poner la mano en sus posesiones; te apuesto a que te maldice a la cara.” Contestó el Señor a Satanás: “De acuerdo. Métete con sus posesiones, pero no le pongas mano encima.” Y Satanás salió de la presencia del Señor.
