Antes de retomar nuestras reflexiones sobre la Iglesia en este Tiempo Pascual, para apreciar aún mejor su belleza y la misión que el Señor le ha encomendado, permitidme que dedique un momento a hablaros de nuestra comunidad Agnus Dei. Estoy escribiendo esta meditación el 24 de abril, fecha en la que se cumple el cuadragésimo sexto aniversario de su fundación.
Puesto que Dios tiene en cuenta todos los detalles y cada día le pertenece, cada fecha tiene una historia valiosa. Por tanto, merece la pena descubrir qué otros acontecimientos han tenido lugar a lo largo de la historia en las fechas que son importantes en nuestra vida. Dado que la Comunidad Agnus Dei es una comunidad religiosa de católicos, veamos primero qué otros sucesos conmemora la Iglesia en el día de su fundación, el 24 de abril.
Dentro de la Orden de San Agustín, ese día se celebra la fiesta de la conversión de san Agustín. De hecho, este santo contribuyó de diversos modos al surgimiento de nuestra comunidad, por lo que le rendimos un homenaje especial cada 24 de abril. Conocemos todo lo que surgió a raíz de su conversión, que ciertamente se debió en gran medida a la intercesión de su madre, santa Mónica. Hasta el día de hoy, la influencia de san Agustín es inestimable tanto para la Iglesia como para las personas que buscan la verdad.
