«Dios busca un corazón lleno de amor por Él y por el prójimo. Ese es el trono en el que se deleita en sentarse y en el que se manifiesta en toda la plenitud de su gloria celestial. ‘Hijo mío, dame tu corazón –nos dice– y yo te daré todo lo demás’; porque en el corazón del hombre está el Reino de Dios» (Serafín de Sarov).
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Astutos como serpientes y mansos como palomas
Mt 10,16-23
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: “Mirad que os envío como a ovejas en medio de lobos: sed, pues, astutos como serpientes y mansos como palomas. Cuidaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en las sinagogas. A causa de mí, seréis llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos. Cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo vais a hablar o qué vais a decir: lo que debáis decir se os dará a conocer en ese momento, porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará en vosotros. El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Vosotros seréis odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra, y si os persiguen en esta, huid a una tercera. Os aseguro que no acabaréis de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre.”
“PONER CADA DÍA EN LAS MANOS DE DIOS”
«Lo importante es que pongas cada día en mis manos, incluso cuando te sientas cansado y agotado» (Palabra interior).
“CONSERVA LO QUE TIENES”
«Vengo pronto. Conserva con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona» (Ap 3,11).
Ayer, en los «3 Minutos para Abba», reflexionamos sobre la perseverancia necesaria en el seguimiento de Cristo. Hoy, el Señor nos recuerda que vendrá pronto. Conscientes de la proximidad de su Retorno, estamos llamados a recorrer nuestro camino en pos de Él, independientemente del momento exacto en que se cumpla el tiempo.
GRANDES ENGAÑOS: “Engaños en la Iglesia”
Hoy concluimos la serie sobre los «grandes engaños». En las meditaciones anteriores, he señalado repetidamente que el autoengaño empaña la luz del discernimiento espiritual. Así, uno se vuelve más propenso a caer en los engaños que se nos presentan en el mundo e incluso en la Iglesia.
Ayer mencioné que la superación del autoengaño no solo es importante en el ámbito personal y para nuestro testimonio cristiano, sino también para hacer frente a los engaños de un anticristo. Si nos volvemos ciegos espiritualmente, no estaremos preparados para resistir. También sobre el tema del Anticristo recomiendo escuchar esta conferencia que he preparado al respecto: https://www.youtube.com/watch?v=xzGrEYm-kfA
GRANDES ENGAÑOS: “Un grave engaño en el año 2020”
En la meditación de ayer, hablamos del peligro de que, si permanecemos atrapados en un autoengaño y no logramos salir de él, nuestro discernimiento espiritual puede verse empañado, de manera que ya no seamos capaces de reconocer con claridad los engaños en el mundo o en la Iglesia que, en realidad, deberíamos detectar fácilmente gracias a nuestra fe católica. Hay que tener en cuenta que, por lo general, no se trata de meros errores humanos, sino que, en cuestiones tan importantes como las mencionadas ayer, es el «padre de la mentira» quien actúa detrás y no escatima esfuerzos para apartar a los hombres del camino de la salvación o, al menos, dificultarlo.
El engaño del que hablaré hoy afecta tanto al mundo como a la Iglesia. En este contexto, me gustaría señalar que ya he tratado a fondo este tema en varias publicaciones disponibles en mi página web. En en el marco de esta meditación, me limitaré a tratarlo en relación con el autoengaño y los grandes engaños. Dada su importancia, recomiendo encarecidamente leer los artículos más detallados en los siguientes enlaces:
“LA HORA DE LA TENTACIÓN”
«Porque has guardado mi mandato de perseverar, yo también te preservaré de la hora de la tentación que va a venir sobre todo el mundo, para probar a los habitantes de la tierra» (Ap 3,10).
Hoy seguimos escuchando las palabras que el Señor dirige a la iglesia de Filadelfia en la Revelación de San Juan, a la que alaba por su fidelidad. Podemos considerarla un modelo de iglesia fiel en tiempos de tribulación.
El autoengaño (IV): Consecuencias del autoengaño a la hora de reconocer y defender la verdad
Consecuencias del autoengaño a la hora de reconocer y defender la verdad
El autoengaño, sobre el que hemos reflexionado en las tres últimas meditaciones, puede repercutir negativamente en el discernimiento de los espíritus en general. Ya en el ámbito natural, podemos observar que, cuando las personas sobreestiman sus capacidades, pasan por alto sus debilidades y no aceptan ciertas limitaciones, su visión para juzgar correctamente las cosas se ve empañada e, incluso, puede desaparecer por completo. Están cegadas por una imagen errónea de sí mismas.
Al igual que les cuesta verse a sí mismas tal y como son, también resulta difícil que vean a los demás y las cosas y circunstancias que se presentan con una mirada sobria y clara.
“GUARDAR LA PALABRA”
«Aunque tienes poca fuerza, guardaste mi palabra y no negaste mi nombre» (Ap 3,8). leer más
“LA MEJOR OBRA”
«La mejor obra que podemos realizar en el mundo es conducir a las almas perdidas hacia el buen sendero, hacia el camino de la virtud, hacia Dios» (San Juan Bosco). leer más
