«Cuán dulce es pensar que hay un Padre (…) que es infinitamente bueno, que sabe perdonar fácilmente y que castiga sólo a pesar suyo y con vacilación» (Mensaje de Dios Padre a Sor Eugenia Ravasio).
«Un Padre infinitamente bueno».
«Cuán dulce es pensar que hay un Padre (…) que es infinitamente bueno, que sabe perdonar fácilmente y que castiga sólo a pesar suyo y con vacilación» (Mensaje de Dios Padre a Sor Eugenia Ravasio).
«Un Padre infinitamente bueno».
«Cuán dulce es pensar que hay un Padre que todo lo ve, que todo lo sabe, que todo lo provee» (Mensaje de Dios Padre a Sor Eugenia Ravasio).
«Te digo que no hay pecador tan malo como para que, si se convierte de verdad, yo no le perdone en ese mismo instante todas sus culpas e incline mi corazón hacia él con tanta gracia y dulzura como si nunca hubiera fallado» (Santa Matilde de Hackeborn).
«Puesto que yo soy tu fuerza, puedes atreverte a todo lo que se presente en tu camino» (Palabra interior).
«Mi amor debe habitar tanto en ti que guíe todos tus pasos y determine tus acciones» (Palabra interior).
«Servid al Señor con alegría, entrad en su presencia con aclamaciones» (Sal 99,2).
«Bendecid a Dios y proclamad ante todos los vivientes los bienes que os ha concedido, para bendecir y cantar su Nombre. Manifestad a todos los hombres las acciones de Dios, dignas de honra, y no seáis remisos en confesarle» (Tob 12,6) leer más
«Señor y Padre mío,
Que te alabe y te haga alabar por todas las criaturas.
Concédeme, Padre mío, que los pecadores se conviertan,
Que los justos perseveren en gracia
Y que todos consigamos la gloria eterna. Amén.»
(San Antonio María Claret).
«Señor y Padre mío, que te conozca y te haga conocer.
Que te ame y te haga amar.
Que te sirva y te haga servir.»
(San Antonio María Claret).
«Amad las virtudes de vuestras hermanas y no penséis en sus defectos» (Santa Teresa de Ávila).