«Debes eliminar la palabra “desánimo” de tu vocabulario. Cuanto más sientas tu debilidad, más debes recordar que un abismo llama a otro (Sal 41,8): el abismo de tu miseria atrae el abismo de su misericordia» (Santa Isabel de la Trinidad).
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“LA CASTIDAD VIRGINAL DE LA VERDAD”
«Es mejor morir en este tiempo que acatar cualquier orden que violaría la castidad virginal de la verdad» (San Hilario de Poitiers).
La frase de hoy procede de un elocuente obispo que defendió valientemente la santa fe durante la crisis arriana y se aplica a todos nosotros, que queremos seguir a Aquel que es «el camino, la verdad y la vida» (Jn 14, 6).
ABRIR LA PUERTA DEL CORAZÓN
«Que nadie dude de la bondad de Dios, pues aunque sus pecados fueran negros como la noche, la misericordia de Dios es más fuerte que nuestra miseria. Pero una cosa es necesaria: que el pecador abra un poco la puerta de su corazón al rayo de la misericordia de Dios» (Santa Faustina Kowalska).
“SÓLO SU MISERICORDIA”
«No sé si el buen Dios está contento conmigo, pero me entrego totalmente a Él. ¡Oh, cuán dulce es no pensar en nada en el último momento, ni en los propios pecados ni en las virtudes, sino solo en la misericordia!» (Palabras del beato Eduardo Poppe en su lecho de muerte).
¡Qué paz tan dichosa emana de estas palabras pronunciadas por el beato Eduardo Poppe en su lecho de muerte! Lo dejó todo atrás y se centró por completo en el Señor. ¡Qué maravilloso es poder entrar así en la eternidad, confiando firmemente en la misericordia de Dios!
“CRECIMIENTO EN EL AMOR”
En una ocasión, santa Gertrudis le preguntó al Señor por qué había permitido que ciertas personas la atemorizaran. El Señor le respondió: «Cuando la mano paterna quiere reprender al niño, la vara no puede oponer resistencia. Por eso, desearía que mis elegidos nunca culparan a las personas a través de las cuales son purificados, sino que vieran detrás de ellas mi amor paternal, pues yo nunca permitiría que ni siquiera el viento más leve soplara en su contra si no tuviera en mente su salvación eterna. Antes bien, deberían tener compasión de aquellos que se manchan mientras ellos son purificados».
“PERSEVERAR EN LA ORACIÓN”
«Aunque parezca que no sirve de nada, no debemos abandonar la oración por las distracciones o la inquietud de espíritu que experimentemos. Quien persevera durante todo el tiempo que se ha propuesto orar y llama suavemente a su espíritu para que vuelva una y otra vez al objeto de su oración, obtendrá gran provecho» (San Felipe Neri).
“LA BALANZA DE DIOS”
«Sin amor interior, todas las obras externas son inútiles. En cambio, lo que se hace movido por el amor es grande y produce abundantes frutos, por muy insignificante y despreciable que pueda parecer a los ojos de los hombres. Porque, en la balanza de Dios, lo que te impulsa a actuar pesa mucho más que la acción en sí misma» (cf. Tomás de Kempis, La imitación de Cristo).
“YO SOY TU RESISTENCIA”
«Yo lucho dentro de ti y soy tu resistencia. El tormento que experimentas en el combate lo troco en oro para tu beneficio y el de todos aquellos que necesitan ser liberados de esta plaga» (Palabra interior).
“DIOS NO DEFRAUDA”
«Su sabiduría es infinita y, cuando le pido consejo, jamás me defrauda» (San Pío X).
Una vez más, el santo papa Pío X nos acompaña en los primeros pasos de este nuevo año. Para vivir nuestra fe de forma fructífera en estos tiempos difíciles, necesitamos buenos consejos. ¿Quién podría aconsejarnos mejor que nuestro Padre celestial? ¿Quién podría comunicarnos más de su infinita sabiduría que aquel que es la sabiduría misma?
“NO DEJARSE PERTURBAR”
«Aunque la tormenta arrecie y el cielo se oscurezca, no por eso desmayaremos» (San Pío X).
Estas palabras del papa San Pío X pueden darnos aliento. Sin duda, eso es precisamente lo que nuestro Padre quiere: que aun en las dificultades e incluso en circunstancias dramáticas y dolores de parto apocalípticos no nos desviemos del camino que el Señor nos ha trazado. Solo podremos lograrlo si mantenemos nuestra mirada fija en Él, si nuestra alma está arraigada en Él y su gracia nos sostiene.
