«Considera que el día de hoy te ha sido dado para que a través suyo te ganes la eternidad. Propónte firmemente aprovechar bien el día para esta causa» (San Francisco de Sales).
¡Hoy es el día que me ha sido dado por el Padre celestial! Si habrá un mañana, no podemos saberlo con certeza. Si aprovechamos bien el día de hoy para la eternidad y no lo desperdiciamos, nuestra vida adquirirá un enfoque fructífero.
