“LA NECESIDAD DE DIOS DE AMARNOS”

«Mi amor de Padre y Creador me hace sentir la necesidad de amar al hombre» (Mensaje de Dios Padre a Sor Eugenia Ravasio).

Si nos preguntamos cuál es el motivo más concreto por el que Dios nos ama tanto, nuestro Padre nos da una maravillosa respuesta en esta frase del Mensaje a la Madre Eugenia Ravasio. Puesto que Dios posee la plenitud en sí mismo y no nos necesita para su satisfacción, su amor brota únicamente de su condición de Padre y Creador. Como Él mismo afirma, amarnos es una necesidad para Él. Así, pues, cuando Dios se inclina hacia nosotros, siempre lo hace con la intención de amarnos, de comunicársenos y de hacernos comprender que somos amados.

Y no es que unas veces nos ame más y otras menos, como quizá en ocasiones lo interpretamos cuando nos sentimos vacíos y no experimentamos un fervor palpable ni emociones de amor hacia nuestro Padre Celestial. Él, en cambio, cuando contempla a aquellos a quienes ha llamado a la existencia, no puede sino amarlos y concederles su amor. Y nunca los pierde de vista.

La Sagrada Escritura nos lo dice con toda claridad: «Dios es amor» (1Jn 4, 8). Llegamos a conocerle de la forma más profunda cuando nos abrimos a su amor, para que este marque cada uno de nuestros pasos y toda nuestra vida.

En el Mensaje a la Madre Eugenia, nuestro Padre celestial también nos hace comprender cómo mira a aquellas personas que viven en el pecado o que desconocen la verdadera religión: «A veces os miro con compasión por la infeliz condición en que os encontráis; a veces os miro con amor para disponeros a que os dejéis atraer por la gracia».

Vemos, pues, que también aquí le mueve el amor. ¡Guardémoslo en nuestro corazón! Dios siempre nos mira con amor. Esa es nuestra mayor seguridad y dicha en la Tierra. ¡Dichoso aquel que conoce al Padre celestial! Ha encontrado el tesoro incorruptible.