NOTA: Durante estos días abordamos en las meditaciones diarias una serie titulada “Adviento en tiempos apocalípticos”. Si alguien prefiere escuchar una meditación sobre la lectura o el evangelio del día, puede encontrarla en el siguiente enlace: http://es.elijamission.net/la-mision-de-elias/ leer más
ADVIENTO EN TIEMPOS APOCALÍPTICOS (II): “La oscuridad cubre la tierra”
NOTA: A partir de ayer, hemos iniciado en las meditaciones diarias una serie titulada “Adviento en tiempos apocalípticos”. Si alguien prefiere escuchar una meditación sobre la lectura o el evangelio del día, puede encontrarla en el siguiente enlace: http://es.elijamission.net/un-corazon-ardiente-2/
ADVIENTO EN TIEMPOS APOCALÍPTICOS (I): Los dos sentidos del Adviento
NOTA: El 30 de noviembre publiqué en mi canal de YouTube un video titulado “Adviento en tiempos apocalípticos”, que fue inmediatamente censurado. En vista de ello, he decidido poner por escrito el contenido de esta conferencia, que a mi parecer era valioso. Había hecho alusión a las medidas en torno al coronavirus, y la razón que alegó YouTube para censurar el video es que habría infringido las “Normas de la Comunidad”.
Mi carga es ligera
Mt 11,28-30
En aquel tiempo, Jesús tomó la palabra y dijo: “Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os proporcionaré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.” leer más
El Pastor reúne a las ovejas
Is 40,1-11
Consolad, consolad a mi pueblo –dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalén y gritadle que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados. Una voz clama: “Abrid en el desierto un camino al Señor, trazad en la estepa una calzada recta a nuestro Dios. leer más
La vía sacra
Is 35,1-10
Que se alegren desierto y sequedal, que se regocije y florezca la estepa; que estalle en flores y se regocije, que lance gritos de júbilo. Le va a ser dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón. Podrá verse la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortaleced las manos débiles, afianzad las rodillas vacilantes. Decid a los de corazón inquieto: “¡Sed fuertes, no temáis! Mirad que llega vuestro Dios vengador, Dios que os trae la recompensa; él vendrá y os salvará.
Unanimidad en Cristo
Rom 15,4-9
Todo cuanto fue escrito en el pasado se escribió para nuestra formación, para que, con la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras, conservemos la esperanza. Y que el Dios de la paciencia y del consuelo os conceda compartir entre vosotros los mismos sentimientos, siguiendo a Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, alabéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, acogeos mutuamente como os acogió Cristo para gloria de Dios. Pues afirmo que Cristo se puso al servicio de los circuncisos para manifestar que Dios es veraz, es decir, para dar cumplimiento a las promesas hechas a los patriarcas, y para que los gentiles alabasen a Dios por su misericordia, como dice la Escritura: “Por eso te bendeciré entre los gentiles y ensalzaré tu nombre.”
El encargo recibido
1Cor 9,16-19.22-23
Lectura correspondiente a la memoria de San Francisco Javier
Predicar el evangelio no es para mí ningún motivo de vanagloria, pues estoy bajo el deber de hacerlo. ¡Ay de mí si no predico el Evangelio! Si lo hiciera por propia iniciativa, ciertamente tendría derecho a una recompensa; y si lo hiciera forzado, al fin y al cabo es una misión que se me ha confiado.
¿A quién temeré?
Sal 26,1.4.13-14
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? leer más
Cimentar la casa
Mt 7,21.24-27
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “No todo el que me diga ‘Señor, Señor’ entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica se parecerá al hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y embistieron contra aquella casa, pero no se derrumbó, porque estaba cimentada sobre roca. leer más
