“Y a vosotros, que trabajáis para mi gloria y tratáis de hacerme conocer, honrar y amar, os aseguro que vuestra recompensa será grande, porque yo tendré en cuenta todo, hasta el más mínimo esfuerzo que hagáis, y os recompensaré todo al ciento por uno en la eternidad” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio).
Nuestro Padre nos hace ver que es muy importante para Él la expansión de la “obra de amor” que vino a realizar entre los hombres. En las palabras que le dirigió a través de Sor Eugenia al Papa de aquel entonces, el Padre habla de la primacía de esta obra, que es una gracia especial para este tiempo, relacionada con grandes promesas: que se producirán conversiones auténticas y duraderas, que llegará la verdadera paz, que se completará el culto de la Santa Iglesia…
