Hoy es el séptimo día de nuestro itinerario hacia la Santa Pascua. En la lectura de hoy, el Señor nos hace un llamado a la conversión:
«Buscad al Señor mientras se deja encontrar, llamadle mientras está cercano. Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar» (Is 55,6-7).
Aunque esperamos que nuestros pensamientos y acciones no lleguen al punto de ser malvados o inicuos —¡Dios no lo permita!—, siempre estamos llamados a convertirnos más profundamente y a dejar atrás todo aquello que podría separarnos del amor de Dios. Si bien podemos contar con su misericordia y paciencia, el llamado permanente a la conversión se dirige a nuestro libre albedrío, que Él mismo nos ha concedido. El Señor quiere nuestra respuesta para guiarnos por sus caminos, que a menudo difieren de los nuestros:
