«La indiferencia silenciosa ante las calumnias o injusticias suele ser un antídoto más saludable que la excesiva sensibilidad, la discordia o la venganza» (San Francisco de Sales).
Es un gran problema cuando las personas hablan mal unas de otras. Las calumnias pueden llegar a tal extremo y causar tanto sufrimiento a un alma sensible que ella puede llegar a pensar que su vida está destruida. En la actualidad, con los medios de comunicación modernos, este peligro se intensifica aún más y las calumnias pueden convertirse en una verdadera plaga.
