“Como el Padre me amó, así os he amado yo. Permaneced en mi amor” (Jn 15,9).
El Señor Jesús nos muestra aquí la jerarquía correcta del amor. Éste procede del Padre y se nos ofrece en su Hijo:“Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Unigénito” (Jn 3,16).
