«Entrégate a Dios sin reservas. Él es un Padre, y un Padre sumamente amoroso, que preferiría permitir que el cielo y la tierra se derrumbaran antes que abandonar a alguien que ha puesto su confianza en Él» (San Pablo de la Cruz).
Showing all posts by Elija
Las cartas de San Ignacio
En el calendario tradicional, se celebra hoy la fiesta de San Ignacio de Antioquía. Si alguien prefiere una meditación que corresponda al calendario actual, puede encontrar el enlace al final.
De acuerdo con la tradición de la Iglesia, San Ignacio de Antioquía fue discípulo de los apóstoles Pedro y Juan. Más adelante fue nombrado obispo de Antioquía, la capital siria. Murió mártir, y desde los primeros tiempos fue venerado como santo en la Iglesia. Él se llamaba a sí mismo siempre con este nombre: Teóforo (θεοφόρος), que quiere decir “portador de Dios”.
Según Orígenes, Eusebio y Jerónimo, San Ignacio habría sido el tercer obispo de Antioquía, si se cuenta al apóstol Pedro como primero y a su sucesor Evodio como el segundo. Lo cierto es que fue obispo y que fue condenado a muerte bajo el emperador Trajano. En su viaje de Antioquía a Roma, Ignacio escribió las siete cartas que han sido preservadas hasta nuestro tiempo y que son consideradas como una joya de la fe cristiana primitiva y de profunda piedad.
“DUEÑO DE SÍ MISMO”
«¡Mantente firme en ti mismo! Ningún enemigo, ni interior ni exterior, podrá vencerte si eres dueño de ti mismo» (San Buenaventura).
También podríamos parafrasear a san Buenaventura de la siguiente manera: «Mantén tu casa interior en orden para que todo esté centrado en Dios y en armonía con su voluntad. Entonces, pase lo que pase, podremos retirarnos a ese refugio interior de paz y permanecer en él».
Don Bosco y la confianza
Fil 4,4-9
Lectura correspondiente a la memoria de San Juan Bosco
Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Y que todos conozcan vuestra clemencia. El Señor está cerca. No os inquietéis por cosa alguna; antes bien, en toda ocasión, presentad a Dios vuestras peticiones, mediante la oración y la súplica, acompañadas de la acción de gracias. Y la paz de Dios, que supera toda inteligencia, custodiará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable y de honorable; todo cuanto sea virtud o valor, tenedlo en aprecio. Poned por obra todo cuanto habéis aprendido y recibido y oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con vosotros.
“UNA CASTA GUARDIANA”
«La castidad es la guardiana de la belleza del alma» (Palabra inspirada).
Con frecuencia, los místicos describen la belleza originaria del alma y se extasían ante la maravilla de la obra que realizó el Señor al crear al hombre. San Gregorio Nacianceno, por ejemplo, lo describe en estos términos:
Santa Martina de Roma
Hoy celebramos nuevamente a una de las santas vírgenes que sufrieron el martirio al comienzo de la propagación del cristianismo en el Imperio Romano, convirtiéndose así en semillas para el crecimiento del Reino de Dios. Es admirable ver con qué fe y determinación estas jóvenes permanecieron fieles al Señor, sin dejarse doblegar. No sólo debemos recordarlas e imitar su ejemplo, sino que podemos pedirles concretamente que nos ayuden a permanecer fieles al Señor cuando nosotros mismos suframos calumnias y persecuciones.
Una y otra vez he señalado en mis meditaciones y conferencias que creo que actualmente nuestra fe está siendo amenazada tanto desde fuera como desde dentro. Ciertamente en todas las épocas se ha visto en peligro, pero no podemos pasar por alto que ahora estamos en un tiempo en que la verdad de nuestra fe está siendo atacada globalmente (aunque con distinta intensidad dependiendo de la región). Así, se puede llegar fácilmente a una situación de persecución.
La sabiduría de San Francisco de Sales
En el calendario tradicional, se conmemora hoy a San Francisco de Sales. Si alguien prefiere una meditación que corresponda al calendario actual, puede encontrarla en este enlace: https://es.elijamission.net/la-luz-sobre-el-candelero/
San Francisco de Sales nació el 21 de agosto de 1567 en la región de Saboya en Francia. El joven, perteneciente a la nobleza, estaba inicialmente encaminado hacia una carrera mundana. Estudió Derecho en París y en Padua. Paralelamente estudió teología, debido a que la doctrina calvinista de la predestinación le produjo una crisis. Tras doctorarse en derecho civil y canónico, iba a convertirse en senador, pero impuso su decisión de hacerse sacerdote a pesar de las resistencias de su padre.
“CONFIANZA Y VIGILANCIA”
«El que piense estar en pie, que tenga cuidado de no caer» (1Cor 10,12).
Elogio a la sabiduría
Sab 7,7-10.15-16
Lectura correspondiente a la memoria de Santo Tomás de Aquino
Supliqué y se me concedió la prudencia; invoqué y vino a mí el espíritu de sabiduría. La preferí a cetros y tronos y en su comparación tuve en nada la riqueza. No la equiparé a la piedra más preciosa, porque todo el oro a su lado es un puñado de arena, y ante ella la plata es como el barro. La quise más que a la salud y a la belleza y preferí tenerla como luz, porque su claridad no anochece. Que Dios me conceda hablar con conocimiento y tener pensamientos dignos de sus dones, porque él es quien guía a la sabiduría y quien dirige a los sabios. En sus manos estamos nosotros y nuestras palabras, toda prudencia y toda habilidad práctica.
“ORAR CON TODAS NUESTRAS FUERZAS”
«La oración que el hombre eleva con todas sus fuerzas tiene gran poder. Endulza un corazón amargo, alegra un corazón triste, enriquece un corazón pobre, hace sabio un corazón necio, hace valiente un corazón pusilánime, fortalece un corazón débil, abre los ojos de un corazón ciego, enciende un alma fría. Atrae al gran Dios hacia un pequeño corazón y eleva el alma hambrienta hacia el Dios de la plenitud» (Santa Matilde de Hackeborn).
