“Yo vengo de Dios, Mi Padre; a Él vuelvo; a Él solo le pertenezco” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio).
Detengámonos hoy en la última parte de esta frase del Mensaje del Padre: “A Él solo le pertenezco.”
El Padre nos ha dado esta certeza, y nosotros hemos de repetirla una y otra vez:“Él nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño” (Sal 99,3).