“Te instruiré y te enseñaré el camino que has de seguir, fijaré en ti mis ojos” (Sal 31,8).
“Te instruiré y te enseñaré el camino que has de seguir, fijaré en ti mis ojos” (Sal 31,8).
“Si alguien me honra y confía en mí, haré descender sobre él un rayo de paz en todas sus adversidades, en todas sus angustias, sufrimientos y aflicciones, sean las que fueren; sobre todo si me invoca y me ama como a su Padre” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio).
“No temas, hijo mío: Yo te protejo como a la niña de mis ojos” (Palabra interior).
“¡Elevaos todos a esta dignidad de hijos de Dios! ¡Sabed apreciar vuestra grandeza, y yo seré más que nunca vuestro Padre, el más amoroso y misericordioso de los padres!” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio).
“Les envié a mi Hijo, adornado con toda la perfección divina, siendo el Hijo de un Dios perfecto. Fue Él quien vino a trazarles el camino a la perfección. A través de Él os adopté en mi amor infinito como verdaderos hijos.” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio).
“Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él” (1Jn 4,16b).
“Permaneced en mí, como yo en vosotros” (Jn 15,4).
“Permaneced en mí, como yo en vosotros” (Jn 15,4).
“Permanece en mí y yo en ti” (Palabra interior). leer más
“Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida y habitaré en la casa del Señor por años sin término” (Sal 23,6). leer más