Después de haber escuchado en la lectura de ayer cómo la “ira del Señor” a causa de la maldad de la Ciudad de Nínive fue aplacada por la penitencia de sus habitantes, de modo que el castigo no recayó sobre ellos, conviene que hoy meditemos el pasaje de la purificación del Templo (Mt 21,12-13), que fue el evangelio de la Misa Tradicional hace dos días.
Showing all posts by Elija
EL TEMOR DEL SEÑOR
„Venid, hijos, escuchadme: os instruiré en el temor del Señor“ (Sal 33,12) -nos dice el salmista, y el Libro de los Proverbios recalca: “Inicio de la sabiduría es el temor del Señor“ (Prov 9,10).
Conocemos el temor de Dios como uno de los siete dones del Espíritu Santo. Éste nos enseña una gran delicadeza en nuestro trato con Dios, que luego repercutirá también en el trato con el prójimo.
ITINERARIO CUARESMAL | Día 8: “La conversión de Nínive”
Siguiendo el leccionario del Novus Ordo, la lectura de hoy nos relata la historia de Jonás y la ciudad de Nínive (Jon 3,1-10). Sus habitantes se convirtieron y, en consecuencia, fueron exonerados del castigo que les hubiera sobrevenido.
Tomémonos muy en serio este pasaje de la Sagrada Escritura durante nuestro itinerario cuaresmal, y tratemos de actualizarlo.
“CONTEMPLADLO Y QUEDARÉIS RADIANTES”
“Contempladlo, y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará” (Sal 33,6).
Cuando intentamos elevar siempre nuestra mirada al Padre, toda nuestra vida queda iluminada y transfigurada por su luz. La vida se vuelve transparente, porque, cuando vivimos conscientemente bajo la mirada de nuestro Padre, nada impuro puede resistir. San Benito instaba a sus monjes a vivir siempre en la consciencia de la presencia de Dios.
ITINERARIO CUARESMAL | Día 7: “La Palabra de Dios es nuestra lumbrera”
Tanto en el Rito Tradicional como en el Novus Ordo se proclama hoy en la lectura este pasaje del Profeta Isaías sobre la Palabra de Dios:
“Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador
y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que cumplirá mi deseo y llevará a cabo mi encargo” (Is 55,10-11).
VERDADERA PAZ PARA JERUSALÉN
“Desead la paz a Jerusalén: ‘Vivan seguros los que te aman’” (Sal 121,6).
Con tan solo escuchar la palabra “Jerusalén”, amado Padre, el corazón de muchas personas empieza a latir deprisa y se enciende. Queremos amar todo lo que Tú amas y, por tanto, deseamos conocer más profundamente tu amor por Jerusalén.
ITINERARIO CUARESMAL | Día 6: “Pastores para las ovejas”
La lectura que hoy se lee en la Misa Tradicional (Ez 34,11-16) va precedida por la acusación del Señor contra los pastores de Israel: “Las ovejas se han dispersado, por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las fieras del campo” (v. 5). No quedaban pastores que se ocupasen del rebaño. Aquellos que habían sido designados, sólo se apacentaron a sí mismos (v. 8).
En este contexto, el Señor dice en la lectura de hoy:
NUESTRO PADRE NOS CONOCE
“Tú me conoces cuando me siento o me levanto, de lejos penetras mis pensamientos” (Sal 138,2).
Sabiendo que Tú, amado Padre, nos creaste por amor y nos encomendaste una misión en este mundo, podemos movernos libremente ante ti, como hijos redimidos. Nuestra sujeción a ti nos hace libres para vivir en este mundo y tratar con él conforme a tu Voluntad.
ITINERARIO CUARESMAL | Día 5: “Rechazar al diablo”
Entre las diversas adversidades y ataques que enfrentamos en nuestro caminar, conviene que, en este santo itinerario, tengamos específicamente en consideración las acechanzas del demonio. El evangelio de hoy nos las describe al relatarnos las tentaciones de Jesús en el desierto (Mt 4,1-11).
Él procede sistemáticamente al seducir al hombre. Se vale de la inteligencia que Dios le ha dado para engañar al hombre y hacerlo dependiente de él.
LOS DESIGNIOS DE DIOS
“¡Cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos!” (Rom 11,33b).
¡Cuántas veces comprendemos apenas más adelante lo que nuestro Padre ha hecho y permitido para nuestro bien!
En efecto, los caminos de Dios no están simplemente expuestos ante nuestros ojos como un libro abierto, en el que podemos leer todo en detalle y encontrarlo minuciosamente trazado. Sin embargo, existe un “plan divino” para cada uno de nosotros.
