“HA LLEGADO EL MESÍAS”

«Hoy os ha nacido, en la ciudad de David, el Salvador, que es el Cristo, el Señor» (Lc 2,11).

Esta es la Buena Nueva vigente para todos los tiempos: nuestro Padre Celestial la hizo anunciar a través de los ángeles a su pueblo Israel, con miras a la humanidad entera. Es el santo y gozoso mensaje de que Dios no se ha olvidado de los hombres. El hombre, que perdió el estado de inocencia originaria y pecó contra Dios, necesita un Salvador. No puede redimirse a sí mismo. Precisa encontrarse con el amor de Dios, que se apiada de él y de su condición, y le ofrece la verdadera vida.

¡Eso es lo que sucedió en Belén! El Mesías entró en nuestras vidas: el enviado del Padre, el Señor.

¡Cuánto urge que este mensaje sea llevado al mundo entero! ¡Cuán necesitados están los hombres de salvación! Nadie lo sabe mejor que el Padre celestial. Así nos lo transmite a través de la Madre Eugenia Ravasio: «Cuando constaté que ni los patriarcas ni los profetas habían podido darme a conocer ni hacerme amar entre los hombres, decidí venir Yo mismo (…) en la Segunda Persona de mi Divinidad».

¡Ahora está aquí! ¡Gloria in excelsis Deo!