En octubre de 2020, había tratado detalladamente el tema de la ascesis en una serie conformada por cinco partes. Les recomendaría releer dichas meditaciones:
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Camino espiritual (I): la vía purgativa
En la meditación de hoy y de los próximos días, saldremos del marco habitual de los textos bíblicos, y nos dedicaremos a un tema de la vida espiritual.
En el cuarto “escrito de Balta-Lelija” (son textos a través de los cuales quiero ofrecer ayuda para el combate espiritual a aquellas personas que quieran formar parte de la resistencia) hablé sobre el camino de la santidad. Puesto que todos nosotros, como cristianos, estamos llamados a este camino –al cual hago alusión una y otra vez en las meditaciones y en las conferencias en mi canal de YouTube–, quisiera emplear y profundizar algunos extractos de este escrito en las meditaciones de los próximos días. Conviene que tengamos algo de conocimiento sobre el camino de la transformación interior, sobre la “conversión del corazón”; para entender cómo Dios quiere moldear a aquellos que se abandonan completamente en Él.
Sábado Santo: “Duelo por el Señor”
Duelo por el Señor; dolor por los hombres, que no han reconocido a su Redentor y lo han crucificado… Duelo de la Madre por el Hijo amado; luto y desconcierto entre los discípulos, que se dicen confundidos: “Nosotros esperábamos que él sería quien redimiera a Israel” (Lc 24,21).
Pero el Señor descendió a los infiernos, donde aquellos que todavía estaban a la espera de la Redención, y también a ellos los colmó con su amor.
Viernes Santo: “Redimidos por amor”
Judas completó su traición y Jesús fue apresado. Esto sucede después de que el Señor, en Getsemaní, había aceptado el sufrimiento de manos de su Padre y había dado su ‘sí’ a todo lo que le esperaba. Un SÍ que tuvo que atravesar la angustia y la agonía; un SÍ, después de haberle pedido al Padre que, si era posible, aquel cáliz pasara sin tener que beberlo (cf. Mt 26,39-44); un SÍ que expresa la entrega incondicional al Padre; un SÍ por amor a nosotros, los hombres.
Jueves Santo: “El servicio y la entrega de Cristo”
Nota preliminar: Estas meditaciones las escribí en el pasado; es decir, que son repeticiones. En ese entonces, aún no se podía prever la situación dolorosa que actualmente estamos viviendo. Es por eso que hay algunas formulaciones que hacen referencia a la celebración eucarística, en el marco de cómo podíamos frecuentarla hasta hace poco. A pesar de ello, no modificaré esta meditación; sino que se la ofreceré al Señor, pidiéndole que, cuanto antes, los fieles vuelvan a tener acceso a los santos sacramentos, y que se digne acoger esta privación involuntaria como reparación por tantos sacrilegios.
Miércoles Santo: “Treinta monedas de plata”
Judas Iscariote fue donde los sumos sacerdotes y les dijo: “¿Qué me daréis, si os lo entrego?” Ellos le asignaron treinta monedas de plata. (Mt 26,14-15)
La traición de Dios a cambio del dinero injusto… ¡Cuántas veces se repite esta historia! ¡Cuántas veces las personas se venden a cambio de dinero, de honor, de placeres desordenados, de poder!
Martes Santo: “Uno de vosotros me entregará”
“En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará.” (Jn 13,21b)
¡Cuán aterradora es esta afirmación! En ella, se nos muestran las más profundas oscuridades que pueden habitar en el hombre. Traicionar el amor, traicionar al amigo, traicionar al Maestro y Señor…
Lunes Santo: “Un gesto de amor a Jesús”
“María, tomando una libra de perfume de nardo puro muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos.” (Jn 12,3)
¡Qué gesto tan tierno de parte de María se nos muestra en este pasaje! Es una ternura que corresponde al ser de la mujer, y que refleja algo de su belleza y capacidad de entrega. María le ha regalado todo su corazón a Jesús, y cuánto consuelo habrá sido para Él, en medio de tanta hostilidad, el ver aquella alma amante. Algo similar le sucederá en el Viacrucis, cuando Verónica enjuga su rostro.
Domingo de Ramos: “El día en que el Señor fue honrado como merece”
“¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!” (Mt 21,9)
Todo el pueblo está congregado y durante un breve tiempo sucede aquello que corresponde a la realidad de que el Hijo de Dios ha venido. Entre júbilo y alegría lo aclaman; el pueblo da la bienvenida a su verdadero Rey, a su Mesías, al prometido y esperado por tanto tiempo.
La fuente y el depósito de la fuente
Como lo he mencionado en ocasiones anteriores, el día 7 de cada mes estará dedicado a una meditación sobre el “Mensaje del Padre” a Sor Eugenia Ravasio; una revelación privada que ha sido aprobada por la Iglesia, y que una y otra vez recomiendo encarecidamente. En el mes de febrero, lamentablemente se me pasó por alto, pero lo recuperaré en otro momento del año.
