“NO ME CONOCÉIS COMO SOY”

“Los misioneros han hablado y siguen hablando de Dios en la medida en que ellos mismos me conocen, pero os digo nuevamente que no me conocéis como soy. Por eso vengo a proclamarme como el Padre de todos los hombres, el más tierno de los Padres; y a corregir el amor que me ofrecéis, que está distorsionado por el miedo” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio).

Las palabras que escuchamos recientemente del Mensaje del Padre nos exhortaban a dar testimonio de “cuán dulce es vivir en la verdad”. El pasaje que hoy meditamos nos muestra cuán importante es transmitir también la imagen correcta de Dios.

leer más

ESPERAR AL ESPÍRITU SANTO

“No os anticipéis al Espíritu Santo” (Palabra interior).

El envío del Espíritu Santo es un gran regalo del Padre Celestial para nosotros, los hombres. Jesús les había hablado a sus discípulos de cuán importante sería su descenso y les había ordenado que lo esperasen (Hch 1,4). En efecto, fue Él quien los hizo capaces de anunciar el Evangelio con autoridad, al hacerse eficaces en ellos sus 7 dones.

leer más

“IMPLORAD UN CORAZÓN NUEVO”

“Primero tenéis que sufrir bajo vuestro corazón malo; luego, implorad de rodillas un corazón nuevo” (Palabra interior).

Jesús nos da a entender con toda claridad que lo malo sale de nuestro propio corazón (Mt 15,19). Es una constatación muy triste, pero es la realidad. Normalmente no nos gusta escuchar este tipo de verdades, pues no corresponden a la imagen que tenemos de nosotros mismos ni a cómo queremos presentarnos ante los demás. Sin embargo, el Señor, al decirnos esta verdad, nos da una llave de oro.

leer más

LA LLAMA DE LA ESPERANZA

“Deseo que el hombre recuerde frecuentemente que yo estoy ahí donde él está; que no podría vivir si yo no estuviera junto a él, vivo como él. A pesar de su incredulidad, jamás dejo de estar con él” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio).

El recuerdo de Dios… ¡Con qué facilidad se desvanece de nuestra memoria! ¡Con qué rapidez nuestros pensamientos se ocupan de las cosas de este mundo y empiezan a divagar! Incluso hay personas que se pasan toda una vida sin pensar en Dios, y quizá han oído hablar muy poco o nada de Él.

leer más