“Fiado en ti, fuerzo el cerco,
con mi Dios asalto la muralla” (Sal 17,30).
“Nada es imposible para mí, y cuando encuentro un corazón abierto, quiero entregarle todo” (Palabra interior).
“El que me ofrece acción de gracias,
ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios” (Sal 49,23).
“Mi luz ahuyenta toda oscuridad, hasta el punto de que te duela haber tenido aún el más mínimo pensamiento equivocado” (Palabra interior).
“Deléitate en el Señor,
y él te dará lo que pide tu corazón” (Sal 36,4). leer más
“En ti está la fuente de la vida, y en tu luz vemos la luz” (Sal 36,10). leer más
“¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón” (Sal 24,3-4a).
“Yo soy la verdadera fuente de la Ley, y vosotros debéis reflejarla. Puesto que Yo vengo a confirmaros una vez más que es una Ley del amor, vosotros deberíais ser apóstoles que, inflamados por el amor, busquen almas delicadas y suaves, para que Mi Reino de amor se expanda entre todos los hombres” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio). leer más