“YO SOY TU FUTURO”

“Yo soy tu futuro” (Palabra interior).

¡Cuánto nos gustaría a veces echar una mirada a nuestro futuro! No pocas personas se ven tentadas a intentarlo de diversas maneras y acaban en prácticas cuestionables.

En Dios, en cambio, no es difícil ver el futuro, porque Él mismo es nuestro futuro. Esto basta, porque lo dice todo.

leer más

“EL PODEROSO HA HECHO OBRAS GRANDES POR MÍ”

 “El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su Nombre es santo” (Lc 1,49).

¡Cuánto se complace nuestro Padre Celestial en la Virgen María, que acogió plenamente su llamado y se convirtió así en Madre de su Hijo! ¿Podríamos imaginar una elección de Dios más digna que la Virgen de Nazaret, que estaba preparada para dar su consentimiento a la enorme gracia que el Señor le mostraba y a cooperar con su “fiat” en el plan de la salvación?

leer más

“DIEZ KILOS DE ORO”

“Es verdad que soy justo, ¡pero el amor lo paga todo! Escuchad, hijos míos: hagamos una suposición para que estéis seguros de mi amor. Para mí, vuestros pecados son como el hierro y vuestros actos de amor como el oro. Si me entregarais mil kilos de hierro, sería menos para mí que si me donarais diez kilos de oro. Esto significa que, con un poco de amor, se pagan enormes iniquidades.” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio). 

Puesto que el amor es la razón primordial de nuestra existencia y Dios mismo es el amor, “al atardecer de la vida seremos juzgados en el amor” (San Juan de la Cruz).

leer más

GRATITUD ETERNA

“¿Cómo podremos jamás agradecerte, oh Amado Padre, por tu amor y tu infinita misericordia?” (Himno de alabanza a la Santísima Trinidad). 

Cuando tomamos conciencia del amor de nuestro Padre y admiramos sus obras, empieza a brotar en nosotros un “eterno gracias”, que desemboca en la incesante alabanza de su majestad.

leer más

“UN CORAZÓN SENSIBLE”

“Vuestro corazón es sensible como el mío, y el mío como el vuestro” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio). 

Una vez más, nuestro Padre nos hace comprender cómo es su Corazón al recordarnos cómo es el nuestro, que fue creado a imagen y semejanza del suyo. Si nuestro corazón no está completamente embotado y frío, sabemos bien cómo reaccionamos ante el amor verdadero, ante las injusticias, etc…

leer más

UN AMOR MÁS GRANDE A JESÚS

“Si me conocéis, me amaréis, y a amaréis a mi Hijo predilecto más de lo que lo amáis ahora” (Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio).

Ciertamente todos nosotros queremos amar a nuestro Señor Jesucristo más de lo que lo hacemos ahora. En Navidad le hemos dicho al Niño Jesús lo que se expresa en un hermoso villancico alemán: “Mi corazón quiero entregarte; y todo lo que tengo, darte”. Día tras día, se nos invita a crecer en el amor por nuestro Salvador y por los hombres. leer más