«El hecho de que nos sucedan cosas que nos resultan molestas o incluso repugnantes es bueno para nosotros, pues éstas impulsan al hombre que ha huido de su interior a retornar nuevamente a su corazón» (Tomás de Kempis).
En la frase de hoy, el maestro espiritual Tomás de Kempis señala una razón importante por la que aquellas cosas que solo parecen estorbar pueden ser utilizadas por nuestro Padre Celestial para nuestro bien. Dios siempre tiene en mente la salvación de nuestra alma, y toda su guía y lo que permite que nos suceda sirve a este fin. En efecto, el mayor servicio que nos presta el Señor es la salvación y el fortalecimiento de nuestra alma. Eso es lo más importante, tal y como afirma acertadamente la Iglesia sobre sí misma cuando señala que su mayor misión es la salvación de las almas.
