«La mayor dicha de nuestra vida es asemejarnos a Jesús» (San Juan Eudes).
¡Qué alegría para ti, amado Padre, y para todos los hombres, si intentamos poner en práctica estas palabras de san Juan Eudes! En efecto, no solo nos enviaste a tu Hijo como Redentor, para que se convirtiera en el camino hacia ti, sino que también nos lo diste como modelo para que nos asemejemos a Él e incluso lleguemos a ser como Él.

