«Si alguien les diría que el Creador es también su Padre, que piensa en ellos y los cuida (…), lograría la conversión incluso de los más obstinados, y estas conversiones, además de ser más numerosas, serían también perseverantes» (Mensaje de Dios Padre a Sor Eugenia Ravasio).
A continuación del pasaje que meditamos ayer, nuestro Padre nos habla hoy de aquellas almas que aún se encuentran sumidas en la superstición. De alguna manera, ellas lo buscan y saben que existe, pero tienen una imagen equivocada de Dios. El mensaje de que tienen un Padre lleno de amor que se preocupa por ellas y las rodea con afecto entrañable en sus sufrimientos y abandono ciertamente tocaría sus corazones, daría respuesta a su búsqueda y las sacaría de sus diversos extravíos.
