Ya estamos en la cuarta semana del Tiempo de Cuaresma y se acerca el Domingo de Pasión. Ahora todo se concentra en la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, el Salvador de los hombres.
Esta serie de meditaciones cuaresmales nos llevó a observar con atención la situación actual de la Iglesia y del mundo, para sacar las conclusiones pertinentes. Una de ellas es enrolarnos conscientemente en el combate espiritual, no solo para custodiar nuestra propia vida espiritual, sino también para asumir, más allá del ámbito personal, el lugar que Dios nos ha asignado en el «ejército del Cordero» y servir así al Reino de Dios.
