
Empecemos escuchando las palabras del Mensaje del Padre:
“Vengo para traer esperanza a los hombres y a las naciones. ¡Cuántos la han perdido desde hace mucho tiempo! Esta esperanza les permitirá vivir en paz y seguridad, trabajando para la salvación de su alma.
Vengo para darme a conocer así como soy; para que la confianza de los hombres crezca en proporción a su amor por mí, su Padre, que tiene una sola preocupación: velar sobre todos los hombres, y amarlos como hijos.”