«Ahí tienes un buen amigo, hijo mío, un gran amigo» (Palabra interior).
«El amigo fiel es un apoyo seguro, quien lo encuentra, ha encontrado un tesoro» (Eclo 6,14)
Escuché estas hermosas palabras en mi corazón y supe que el buen amigo al que se refería era el apóstol san Pablo. De hecho, me acompaña en mi camino desde hace mucho tiempo y tanto sus sabias palabras como el ejemplo de su entrega total son una luz en mi vida. Es, al mismo tiempo, un maestro y un amigo al que siempre puedo acudir.

