«A todo el que tiene se le dará y tendrá en abundancia; pero al que no tiene incluso lo que tiene se le quitará» (Mt 25,29).
Jesús pronuncia esta frase en relación con los talentos que se nos han confiado y que debemos multiplicar.
«A todo el que tiene se le dará y tendrá en abundancia; pero al que no tiene incluso lo que tiene se le quitará» (Mt 25,29).
Jesús pronuncia esta frase en relación con los talentos que se nos han confiado y que debemos multiplicar.
«Presta atención a cada uno de tus días y déjate instruir cada día en la escuela de la Santísima Trinidad» (Palabra interior). leer más
«Prestemos mucha atención a que, una vez que hayamos emprendido el camino del Señor, no nos alejemos de él en ningún momento por nuestra propia culpa o ignorancia» (Santa Clara de Asís). leer más
«Avanza, hijo mío, avanza: ¡vengo a tu encuentro!» (Palabra interior).
Hoy escuchamos una invitación amorosa, pero firme, para que sigamos avanzando en el camino de nuestra vida y cumplamos la misión que nuestro Padre nos ha encomendado. Una y otra vez, Dios nos anima a correr hacia la meta y aprovechar bien el tiempo, tal y como nos dice el apóstol san Pablo (Ef 5,16).
«Tengo una profunda confianza en mi querido Padre del Cielo de que todo saldrá bien, y por eso aguardo con calma todo lo que esté por venir» (Santa Isabel de Dijon).
La frase de hoy es de una carmelita a la que generalmente se conoce por su nombre religioso: Sor Isabel de la Santísima Trinidad.
«Tráeme todo lo que te agobia. ¡Yo soy tu Padre!» (Palabra interior).
En la frase de hoy se expresa con otras palabras la invitación que Jesús nos dirige en el Evangelio: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11,28).
«Quiero vencer en ti para superar los poderes del mal en tu carne y salvar así a muchas más almas» (Palabra interior).
La frase de hoy puede entenderse en estrecha relación con las palabras del Apóstol de los Gentiles: «Completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo en beneficio de su cuerpo, que es la Iglesia» (Col 1,24).
«Se requieren tus esfuerzos y tu atención para escuchar las inspiraciones del Espíritu» (Palabra interior).
Ayer reflexionamos sobre una frase de Santa Faustina que nos enseñaba que la locuacidad y las distracciones dificultan la escucha del Espíritu Santo. La frase de hoy puede servir de complemento.
«El Espíritu Santo no se dirige a un alma distraída y charlatana. Habla a través de sus suaves inspiraciones a un alma recogida y capaz de guardar silencio» (Santa Faustina Kowalska).
«Hijo mío, entrégame tu corazón; y tus ojos seguirán mis caminos». (Antífona de la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús). leer más