“DIOS PADRE ES NUESTRA FUENTE”  

«Yo soy tu fuente» (Palabra interior).

En todo momento podemos acudir a esta fuente, de la que siempre mana el agua de la vida divina para iluminar y sanar nuestra vida, para saciar nuestra sed de amor y de verdad. Como dijo Jesús a la samaritana junto al pozo de Jacob: «El que beba del agua que yo le daré no tendrá sed nunca más, sino que el agua que yo le daré se hará en él fuente de agua que salta hasta la vida eterna» (Jn 4,14).

leer más

“GLORIFICAR A DIOS MEDIANTE LA EVANGELIZACIÓN”  

«¡Cuánto desearía que los hombres escucharan a mi Hijo y glorificaran así al Padre que está en los cielos!» (Palabra interior).

Estamos en este mundo con el fin de servir a nuestro Padre y glorificarle mediante una vida de seguimiento de su Hijo. Para que este sentido más profundo de la existencia humana se haga realidad, es preciso anunciar el Evangelio con autoridad. En efecto, ¿cómo podrían las personas conocer a su Padre del Cielo durante su vida terrenal si no es a través de aquel que es «el camino, la verdad y la vida» (Jn 14,6)?

leer más

“ANHELO DE AMOR”  

«Aunque nuestro corazón carezca de amor, anhela el amor» (San Francisco de Sales).

San Francisco de Sales era un guía espiritual muy delicado que siempre sabía cómo alentar a un alma y partir de lo bueno que encontraba en ella, sobre todo cuando esta se encontraba en la oscuridad. Así, la frase de hoy también puede servirnos de consuelo y hablarnos en medio de nuestra oscuridad interior cuando nos sentimos incapaces de amar y nuestro corazón parece estar encerrado en sí mismo.

leer más

“DUEÑO DE SÍ MISMO”

«¡Mantente firme en ti mismo! Ningún enemigo, ni interior ni exterior, podrá vencerte si eres dueño de ti mismo» (San Buenaventura).

También podríamos parafrasear a san Buenaventura de la siguiente manera: «Mantén tu casa interior en orden para que todo esté centrado en Dios y en armonía con su voluntad. Entonces, pase lo que pase, podremos retirarnos a ese refugio interior de paz y permanecer en él».

leer más

“ORAR CON TODAS NUESTRAS FUERZAS”

«La oración que el hombre eleva con todas sus fuerzas tiene gran poder. Endulza un corazón amargo, alegra un corazón triste, enriquece un corazón pobre, hace sabio un corazón necio, hace valiente un corazón pusilánime, fortalece un corazón débil, abre los ojos de un corazón ciego, enciende un alma fría. Atrae al gran Dios hacia un pequeño corazón y eleva el alma hambrienta hacia el Dios de la plenitud» (Santa Matilde de Hackeborn).

leer más

“MANTENTE SERENO”  

«Mantente sereno. Yo soy el Eterno y tengo el tiempo en mis manos» (Palabra interior).

Con frecuencia, los maestros espirituales nos hablan de la serenidad. Significa que no debemos dejar que los diversos acontecimientos que nos sobrevienen nos roben la calma ni nos lleven a actuar de forma precipitada. Sin embargo, no se trata de una «calma estoica», que observa todas las cosas con cierta indiferencia y evita cualquier posicionamiento interior. Tampoco se refiere a la pereza del alma o del espíritu, que no se deja sacudir ni motivar por nada y termina cayendo en la indiferencia.

leer más