«Bello es lo que vemos; más bello, lo que reconocemos; pero mucho más bello aún es aquello que no podemos comprender» (Beato Nicolás Steno).
También nosotros podemos contemplar el mundo desde la perspectiva que nos ofrece el gran científico danés Nicolás Steno, quien más adelante abrazó la fe católica por convicción y fue ordenado obispo.
