–«Oh, amabilísimo, si te complace tanto que los hombres crean en ti, dime, por favor, ¿qué debo creer respecto a tu inefable bondad?»
–«Con esperanza certera debes creer que, tras tu muerte, te acogeré como un padre a su hijo más querido, y que nunca un padre ha legado tan fielmente la herencia a su único hijo como yo te compartiré todos mis bienes e incluso a mí mismo» (Diálogo entre Santa Matilde de Hackeborn y el Señor).
